Una de las dificultades que la comunidad artística de Cali ha tenido durante la última década, anida en la distancia entre las prácticas, las expectativas y las oportunidades para sus artistas en el contexto nacional e internacional, frente a las herramientas, lecciones y conceptos que, como estudiantes, reciben o recibieron de los programas académicos en los que se formaron. Debido a ese bache entre lo que debería hacerse y lo que de hecho se enseña, consideramos fundamental ofrecer un programa intensivo que garantice un espacio para la experimentación, para el cruce de disciplinas y para tener el chance de confrontar la vida y el hacer, tomando en cuenta que la construcción de las diferentes escenas y comunidades en la ciudad refleja una tendencia global inducida por representaciones mediáticas de la cultura, secuestrada por especuladores.

 

La escena local en Cali, como muchas otras en el mundo, está fuertemente estructurada alrededor de un conjunto de valores ligados a la producción de objetos y a la materialidad, nociones ambas contaminadas de modos diversos por el estado actual del arte y permeadas por el mercado y por una pretensión de ser cool que reduce las posibilidades de generar una producción crítica. Los artistas en Cali parecen negarse a aceptar la evidente falta de oportunidades en el reducido mercado local y el aún escaso apoyo institucional para la producción de proyectos artísticos. Esta suerte de rechazo es, en buena medida, una consecuencia traída de la academia, aún obsesionada con la idea de que el artista es un productor de objetos. Con esto en mente, lugar a dudas lanza esta primera versión de (escuela incierta), desarrollando un programa en el que el trabajo colectivo, la experimentación, la pregunta crítica y la discusión son materiales para entender y redefinir nociones básicas sobre el papel del arte y de la producción cultural en general, ofreciendo a sus agentes oportunidades para enriquecer sus prácticas.

 

(escuela incierta) tendrá lugar durante seis semanas, entre mediados de julio y finales de agosto, 2017, acogiendo participantes, conferencistas y tutores locales e internacionales, en un entorno pedagógico de nivel posgradual sin acreditación académica.

 

La escuela no se entiende como un espacio para la profesionalización, su fin no es la validación social de los artistas y, en esa medida, no es una escalera para ascender en la pirámide del carrerismo personal. Lo que la escuela ofrece es una serie de conversaciones, un espacio para la discusión crítica y una oportunidad para convivir durante seis semanas en la hermosa ciudad de Cali, capital mundial del Gótico Tropical, para descansar, limpiar, hablar y entrar en contacto con personas de distintas procedencias, intereses y pasiones.

 

Para la primera versión de la escuela, exploraremos las nociones de improductividad, decreación y ocio, como espacios para  la resistencia y la vida. En esferas sociales co-optadas por el capital, es importante estructurar visiones alternas de mundo que nos impulsen a encarar la realidad con valentía. Con este primer experimento, lugar a dudas busca conectar comunidades de artistas en la ciudad, el país y otros lugares del mundo, en un ecosistema en el que todos puedan darles forma a sus ideas con libertad y sin la presión de los resultados.

 

Una sociedad que disminuye sus ritmos de producción puede sanar el trauma que el trabajo y la explotación han traído a la vida contemporánea, generando nuevos estándares de vida que sean sostenibles, justos y responsables con el medio ambiente. Puede también juntar y tejer de nuevo los incontables hilos sueltos de su tejido social y, para que ocurra, los artistas y los agentes culturales tienen el privilegio y la oportunidad de experimentar sobre sus modos de vida y sus intercambios más que intentar desesperadamente ser contenidos en una burbuja diseñada para pocos.

 

(escuela incierta) es el siguiente paso lógico en el proceso de transformación de lugar a dudas y de su relación con la ciudad de Cali, reforzando su compromiso con la producción crítica, el cruce de disciplinas, la autonomía y el agenciamiento de comunidades locales de productores culturales. En 2016, abrimos un laboratorio de experimentos en distintos formatos y disciplinas, alojando la producción de publicaciones, música, fotografía y teatro. Nuestra meta para 2017 es involucrar un espectro más amplio de audiencias, colaboradores y grupos de gente que permitan enriquecer nuestras relaciones con la ciudad de Cali y sus formas de vida. La escuela, el programa de publicaciones, la expansión de nuestra residencia y otras iniciativas en desarrollo, son instrumentos para transformar nuestro papel en una ciudad que también está cambiando y que reclama nuevas posibilidades para el presente.

 

One of the major issues that the city of Cali is experiencing during the last decade, is the distance between the practices, expectations and opportunities for local artists in the national and international contexts, versus the tools, lessons, and concepts they are receiving from formal academic programs in the field of the arts. Due to that distance between what has to be done, and what is actually taught, we considered essential to offer an intensive program that guarantees a space for experimentation, transdisciplinarity and opportunities to confront life and practices, taking into consideration that the construction of the different scenes and communities in the city reflects a global tendency induced by media representations of culture, kidnapped by speculators.

 

The local scene in Cali, as many others, is heavily structured around a set of values linked to object production and materiality, both notions, which are somehow contaminated by the current state of the arts in the country, are permeated by the market and also by a pretension of “coolness” that reduce the chances of critical production. The artists in the city seem to deny the lack of opportunities in the extremely reduced local art market and the still scarce institutional funding for production projects. This sort of denial is, pretty much, a consequence of the inherited problems they bring from Academia, still obsessed with the idea of the artist as an object producer. So, with that in mind, lugar a dudas started this first version of (uncertain school), developing a program where collective work, experimentation, critical inquiry and discussion are instrumental to understand and reshape basic notions about the social role of the arts and cultural production in general, and the chances for its agents to make their practices richer and more complex.

 

(uncertain school) will have place during six weeks, from mid-July to the end of August, 2017, recruiting participants, lecturers, advisors and students from Cali, Colombia, and abroad, in a post gradual level, non accredited pedagogical environment.

 

The school is not intended as a space for professionalization, its aim is not the social validation of the artists and it is not a stairway to ascend the pyramids of personal careers. What the school offers is a series of conversations, a space for critical discussion and an opportunity to have six weeks in the beautiful city of Cali, the world capital of Tropical Goth, to rest, clean, think, talk, and get in touch with people from different backgrounds, interests and passions.

 

For the first edition of the School, we’ll explore the notions of unproductivity, decreation and leisure, as spaces for critical resistance and living practices. In social spheres co-opted by the capital, it is important to structure alternate views of the world that can reinforce courageous approaches to reality. With this first experiment, lugar a dudas is trying to connect artists communities from the city, the country, and the globe, in an environment where all can feel free to give new form to their ideas without the pressure of the results.

 

A society that can decrease the pace of production and heal from the trauma that labor and exploitation brought to contemporary life, is probably one that can show new living standards that are sustainable, just and environmentally responsable. One that can re-articulate and intertwine the so many loose threads of its social fabric. Then, artists and cultural workers have a privilege and an opportunity to experiment on their shared living processes and exchanges more than desperately trying to be part of a bubble designed for too few.

 

(uncertain school) is the next logical step in a process that is transforming lugar a dudas and its relationship towards the city of Cali, reinforcing its commitment to critical production, transdisciplinarity, autonomy and new agency for the local communities of cultural practitioners. In 2016, we opened a lab for rehersals on different disciplines and formats, including publications, music, photography and theatre. Our goal for 2017 is to involve a broader spectrum of audiences, collaborators and groups of people that allow us to enrich our relationship with the city of Cali and its living forms. The School, the publishing program, the expansion of our residency house, and other new initiatives we are developing, are instruments to transform our role in a city that is also changing and demanding new possibilities for the present.